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GEOPOLÍTICA Y ECONOMÍA
¿Por qué apostar por una relación fortalecida entre Europa y América Latina?

Conferencia introductoria de Enrique Iglesias, secretario iberoamericano, de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), presentada en el V Encuentro de Instituciones de Banca de Desarrollo de América Latina y Europa, celebrada recientemente en Madrid gracias a la organización del Instituto de Crédito Oficial (ICO), de España, y ALIDE.

Hoy es un clamor la necesidad de que el crédito llegue a las pequeñas y medianas empresas para poder aportar lo que aportan siempre, esto es, empleo, exportaciones, y aquí en España la banca de desarrollo tiene un papel muy importante que cumplir, y creo que el ICO lo está asumiendo, y me alegro mucho que también tenga relaciones de colaboración con instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), me parece que están en el buen camino.

Pero también tiene importancia para nosotros en América Latina y el Caribe (ALC) porque estamos enfrentados a un nuevo desafío que se deriva del hecho que después de este periodo de especial de desarrollo que hemos tenido en la primera década del siglo XXI tenemos que enfrentar nuevas aventuras, sobre todo en momentos en que los vientos de cola que nos venían del mercado internacional se están calmando, y en algunos casos se van a volver posiblemente en contra, tenemos por tanto que repensar en nuevos impulsos al crecimiento económico, y en esos impulsos al crecimiento económico la banca de desarrollo tiene un papel que cumplir y las pymes tienen un papel que cumplir muy especialmente vinculadas a esta banca de desarrollo.

De manera que hay momentos de especial vigencia a la labor de estas instituciones financieras, tanto en países desarrollados como por supuesto para países de América Latina y el Caribe que tienen que entrar en una nueva fase de su desarrollo para estimular el crecimiento y la diversificación de su aparato productivo.

Al respecto, voy a referirme a tres puntos. El primero es que ALC necesita una transformación para diversificar su producción y comercio; el segundo, es que la diversificación productiva de América Latina y el Caribe se beneficia con el fortalecimiento de su relación con Europa. Y por último, que los vínculos entre uno y otro lado del Atlántico del espacio iberoamericano son muy fuertes, y constituyen una base para fortalecer las relaciones. A continuación, voy hacer unos comentarios breves sobre estos tres puntos que quería dejar con ustedes.

Diversificación productiva en ALC
El primero es el tema de la diversificación productiva de ALC. Creo que todos somos conscientes que ALC todavía tiene el 70% de sus exportaciones de materias primas, y está bien porque su materia prima es buena, aunque a veces se piensa que es un problema –como decía: Cervantes, es mejor tener que no tener– de manera que es buena pero no es suficiente sino se hacen cosas con la materia prima, y si además –es la conclusión a la que estamos llegando en las experiencias comparadas– no se afrontan las necesidades de una fuerte diversificación de su aparato productivo.

Primero para evitar las oscilaciones a las que están expuestos históricamente los mercados de materias primas. Y segundo, porque estos mercados de materias primas dan poco empleo y muchas veces de baja calidad. En cambio el ingreso en producciones mucho más sofisticadas con mayor contenido de valor agregado es lo que realmente supone dar un salto cualitativo en la calidad del empleo. Por estos dos motivos es que entramos en la necesidad de privilegiar en las políticas públicas una mayor acción en materia de promoción de la diversificación productiva.

En ese contexto la Unión Europea es un gran socio para ALC, el comercio de bienes se ha más que duplicado en la última década, aumentó hasta llegar a los 202 mil millones de euros, es decir 6.3% del comercio total de la Unión Europea y 13% del comercio total de ALC.

La Unión Europea sigue siendo el principal inversor extranjero en la región, es importante recordar que representó 385 mil millones de euros de inversión extranjera directa en 2010,  es más de US$ 400 mil millones, lo que supone el 43% de la inversión extranjera directa en la región. Por tanto, Europa es el primer inversionista por lejos en ALC, esa inversión extranjera es mayor que la que Europa destina a Rusia, China y la India juntos, por eso cuando aparecen por ahí algunas ideas de la irrelevancia de las relaciones de ALC con Europa, veo estas cifras y digo cómo se puede sostener que es irrelevante esa relación con ese tipo de cifras delante de nosotros.

Todo eso marca una forma de acercarnos al tema, y eso tiene que ver con un hecho: ALC ha tenido una década brillante, algunos la han llamado “la década ganada”. La década ganada en el sentido que se ha tenido una mayor capacidad de manejar la macroeconomía, dominamos la inflación, tuvimos políticas fiscales sensatas, políticas monetarias muy sensatas, y además con eso, logramos controlar la inflación y asentar una política de expansión económica balanceada.

No solo eso ayudó en esta década, sino que tuvimos las experiencias muy penosas del pasado, quizás nuestro gran capital ha sido y sigue siendo la cantidad de fracasos que hemos tenido en los años precedentes, y los aciertos que nos permitieron asentar las políticas sobre bases mucho más racionales y sensatas. Ese fue el primer elemento.

El segundo elemento fue la transformación de los términos del intercambio, los mismos que estuvieron muy influidos por un hecho que todos conocemos, el ingreso masivo de China al mercado mundial como vendedor y comprador, y ALC en ese mercado es un gran oferente de cosas que China necesita. Nosotros le vendemos minerales, alimentos, energéticos que ellos compran con mucha avidez y nos venden también una muy buena cantidad de productos de consumo y de inversión. Esa relación privilegió una situación expansiva que se unió al buen comportamiento que los países aprendieron los años precedentes.

Todo lo anterior dio lugar a una década particularmente positiva, pero con tendencias moderables debido fundamentalmente a los problemas que conocemos. Se modera el crecimiento en China, se moderó el crecimiento en Europa y vamos a tener por un rato un crecimiento bajo en términos generales, eso afecta el comercio que ha caído en los últimos tiempos. Por otra parte, Japón está en una actitud de recuperación para no caer o para salir un poco de la deflación de los últimos 20 años.

Tenemos un panorama internacional que es un panorama de recuperación a un ritmo lento y expuesto siempre a lo inesperado. EE UU es un caso típico en donde eso puede ocurrir, a pesar que están más consolidados que el resto de los países desarrollados.

Eso hace pensar que tenemos que pensar en otra década en donde la transformación del sistema productivo es el elemento que debe dominar las políticas a futuro. Los gobiernos en ese sentido deben pensar en fortalecer los puntales del crecimiento en donde fundamentalmente tenga un papel central el fortalecimiento de la estructura empresarial, la diversificación del comercio, y la integración de las pequeñas y medianas empresas en cadenas de valor globales.

Nosotros desde la SEGIB hemos estado insistiendo mucho en esos tres elementos que debieran formar parte de la nueva década de América  Latina y el Caribe basada en una mejor empresa, en la diversificación del comercio y la integración de las empresas dentro de las cadenas de valor internacional que hoy en ALC es muy bajo en las pequeñas y medianas empresas.

Diversificación del comercio
El segundo punto que mencionábamos hace un momento es la diversificación del comercio y la producción con nuevos mercados. En este caso concreto es la forma de evitar caer en la dependencia que nos crean, así como el riesgo mayor que esto supone, y al mismo tiempo buscar empleos de calidad. El hecho que ALC constituya el primer socio estratégico regional de la Unión Europea muestra que las bases para una diversificación existen y que el fortalecimiento de esa relación comercial es viable y tiene que dar resultados.

En efecto, en 1999, América Latina estableció con Europa una asociación estratégica y ha ido construyendo una estructura de relaciones basada en asociaciones birregionales y también en relaciones bilaterales. Hay que recordar que en este momento Europa estableció relaciones con Chile y México primero, con los cinco países centroamericanos posteriormente, y con Colombia y Perú más recientemente, en conjunto estamos hablando de nueve países que tienen una relación especial aparte de la relación privilegiada.

Es decir, hoy Europa ha estado buscando asociaciones de ese tipo y ahora tenemos la reactivación de las relaciones con Mercosur, que espero que finalmente después de 12 años terminen con buenos resultados. El momento es importante por muchos motivos, entre otras porque la negociación entre Estados Unidos y Europa es un hecho fundamental para ALC, y estar inserto en negociaciones mucho más orgánicas con Europa, sería para nosotros muy importante. Para Europa esto también es fundamental, porque Europa necesita de un crecimiento sostenible y puestos de trabajo, y América Latina necesita nuevos mercados y talentos, es decir, hay una complementación bastante normal.

Ello lo estamos viendo con la enorme presencia de la empresa española en América Latina el Caribe, y como están llegando en este momento fundamentalmente con la gestión y con los talentos, y no tanto con los recursos, pues estos en este momento también se consiguen en los ahorros de ALC, un hecho bastante nuevo frente a la historia conocida de escasez de ahorro, pero es una realidad hoy por hoy. Son pues estos elementos los que están atrayendo la presencia de las empresas en la región.

La otra forma es que esas cadenas globales deben ofrecer oportunidades de la mayor tecnificación, la mayor asociación con las empresas latinoamericanas y formar nuevamente verdaderas empresas multibéricas si ustedes quieren o multilatinas como las que ya existen en abundancia, para poder realmente aprovechar de una relación entre ambas regiones. Creo que de alguna manera eso me lleva a una afirmación que hice un poco antes. Para nosotros la integración de las pymes en las cadenas de valor sería un elemento fundamental para mejorar la baja productividad de esas empresas en ALC.

En todo ese contexto, creo que la banca de desarrollo tiene un papel que cumplir y es precisamente mirando estos objetivos a los que debe apuntar la relación de Europa con ALC que agrande la posición y la posibilidad de las empresas y las instituciones promotoras de desarrollo.

Fortalecimiento de vínculos
El otro tema tiene que ver con la afirmación que hicimos, esto es, que los vínculos entre uno y otro lado del Atlántico del espacio iberoamericano son muy fuertes y constituyen una base para el fortalecimiento de Europa y de ALC. Y eso me lleva a poner el caso concreto de las empresas europeas, empresas españolas. Las empresas españolas no necesitaron de una unión económica formal para invertir en ALC, cuando en los 90 la región comienza a salir de la década perdida, y España comienza a expandirse a partir de la dinámica que impuso su ingreso a la Unión Europea. La empresa española tomó una decisión muy importante, el 66% de los flujos de inversión de españoles al exterior fueron a ALC, y solo el 22% a Europa donde tenían relaciones recientes muy bien fundadas.

Creo que fue una decisión muy inteligente que hoy significa que la mayor parte de las grandes empresas españolas hacen sus grandes balances en ALC. Entonces ese tipo de vinculación creo que fue el punto de partida de una presencia fuerte en América Latina por parte de la empresa española. De manera que la historia ayudó en ese sentido, hoy tenemos según los datos 2,500 empresas españolas operando en ALC. La presencia es muy fuerte en México, Brasil, Argentina, Chile y también es importante en Colombia, Perú y Venezuela. No hay que olvidarse que el 35% del stock de la inversión española en el exterior está en ALC.

Otra dimensión que se ha venido transformando en estas relaciones es el comercio que estuvo muy débil durante años, y fíjense lo que está pasando ahora, el comercio también aumentó mucho mostrando el potencial en este nuevo mundo globalizado del siglo XXI. El comercio entre España y ALC alcanzó el año pasado todo un récord histórico situándose en más de 33 mil millones de euros. Es decir, esto se acerca es más de los US$ 40,000 millones, lo que implica que se ha duplicado por 2.5 veces en lo que va de la década, con un crecimiento del 10% anual. Es ciertamente una dinamización del comercio importante para España y ALC.

Ecosistema iberoamericano
Otro tema que vale la pena recordar aquí, es que se está creando una suerte de ecosistema iberoamericano con la presencia de la banca española fuerte en ALC, y la presencia fuerte en España de instituciones internacionales como el BID, la CAF, la SEGIB, marca una suerte de punto de apoyo para llevar adelante en esta ciudad una suerte de punto focal dinámico de las relaciones entre España y ALC, a su vez España sirviendo un poco como punto de apoyo a toda la presencia de ALC en Europa.

Llegado hasta aquí, me hago una pregunta, que vale la pena que nos hagamos todos. Hay 500 empresas multilatinas operando en ALC, quizá más, por qué esas empresas tienen que dar un salto también hacia Europa, ¿por qué no se puede pensar que este ecosistema que se está gestando aquí puede servir de punto de apoyo para el asentamiento de empresas que desde aquí puedan ver sus políticas tanto en la península como en toda Europa? Creo que de alguna manera una acción, como lo venía diciendo en la SEGIB, sería proactiva respecto a esta oportunidad de hacer un ecosistema aquí basado en la presencia de los organismos internacionales y en la posición geográfica, por todo lo que significa la capacidad de movilidad e interconexión aérea, y también lo que significa como posición privilegiada para acceder a los mercados vecinos de África.

Esto debería formar parte de un objetivo importante que no puede estar limitado solamente a los gobiernos, la propia empresa privada debe organizarse para que de alguna manera esto pudiera mirarse hacia el futuro como un punto importante de la vinculación entre España y ALC sirviendo a los intereses de España y Portugal, pero también sirviendo a los intereses a que ALC pueda tener en sus relaciones con los países de Europa.

Debo decir, por ejemplo, que hay elementos de carácter de colectividad muy importantes, pero también hay elementos de calificación de la mano de obra. España no sólo registra una de las tasas más altas de población joven en educación superior en la Unión Europa, sino que también se destaca por la cantidad de ingenieros y de titulados en ciencias duras a costos competitivos, además de la amplia oferta calificada que constituyen los propios latinoamericanos residentes y estudiantes. El 62% de los estudiantes extranjeros de doctorado en España son latinoamericanos, y el 57% de los extranjeros cursando máster en España son latinoamericanos.

Es decir, que tenemos en este momento no solamente una historia que se ha comprometido de usar estos canales para beneficio propio de ALC y de la Península Ibérica, sino que uno podría imaginar ir a más, pero para eso se requieren políticas explícitas, se requiere lo que ya tenemos, esto es: la presencia de organismos internacionales, la interconexión aérea, y ciertas facilidades que hay que dar. Pero hay un hecho por ejemplo que uno se pregunta, ¿por qué razón no se hace más en ese sentido? Creo que es una línea que valdría la pena reflexionar a futuro.

Por último la expansión de las empresas con origen de uno y otro lado del Atlántico impulsan el fortalecimiento de las relaciones también en la transmisión de tecnología y del conocimiento, un efecto multiplicador sobre la economía del país receptor a través de la mejora de la productividad de la economía de las empresas, aumentando así su capacidad competitiva. Estas empresas mixtas reportan beneficios para el país inversor ya que amplía su mercado y fuerza su competitividad.

Las grandes empresas de Europa y de ALC son empresas globales que compiten en los mercados internacionales, que buscan la mejor tecnología para competir en esos mercados, y compran sus input allí en donde obtienen mejores condiciones. Pero estas grandes empresas solamente dan trabajo a un porcentaje muy pequeño de la población.

Sin embargo a ambos lados del Atlántico hay que prestar atención a la internalización de las empresas medianas y pequeñas que son las que generan el 90% del empleo y que muchos casos no están preparadas para competir en un mundo globalizado. Nosotros desde la SEGIB hemos venido insistiendo en la necesidad de buscar acercamiento, matrimonios que permitan realmente imaginar estas empresas multibéricas que de alguna manera permitirían aumentar drásticamente la competitividad de las pequeñas empresas de ALC que es muy baja, y que no tiene experiencia en salir al exterior, pero si podría hacerlo asociado a las empresas que ya existen en esos campos instaladas en la Península Ibérica.

Creo que hay en todo esto un gran espacio para la banca de desarrollo si puede cumplir un papel de estímulo a la financiación, de acercamiento. La presencia de una banca activa y también la presencia fuerte de la banca española en ALC, es otro factor que podría jugar un campo importante, de manera tal que la asociación de organismos internacionales y organismos de la banca privada podrían movilizarse, y la banca de desarrollo deberá cumplir un papel importante ante una gran oportunidad.

 
 
 
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